Nivelar la cama de una impresora 3D es uno de los ajustes más importantes para conseguir buenas impresiones y evitar problemas en la primera capa. Si la cama no está bien nivelada, la primera capa puede no pegarse, la boquilla puede rascar la superficie o la pieza puede despegarse durante la impresión.
Aunque al principio puede parecer complicado, nivelar la cama es un proceso sencillo si entiendes qué estás ajustando. El objetivo es que la distancia entre la boquilla y la cama sea correcta en toda la superficie de impresión.
En esta guía aprenderás cómo nivelar la cama de una impresora 3D paso a paso, qué señales indican una mala nivelación y cómo comprobar si la primera capa está bien ajustada.
Qué significa nivelar la cama de una impresora 3D
Nivelar la cama significa ajustar la superficie de impresión para que la distancia entre la boquilla y la cama sea uniforme.
No se trata solo de que la cama esté perfectamente horizontal, sino de que la boquilla tenga la separación correcta en todos los puntos donde va a imprimir.
Si la boquilla está demasiado lejos, el filamento no se aplasta bien contra la cama y puede no pegarse. Si está demasiado cerca, el filamento no sale correctamente y la boquilla puede rozar la superficie.
Una buena nivelación permite que la primera capa quede uniforme, bien adherida y con líneas continuas.
Por qué es tan importante la nivelación
La nivelación afecta directamente a la primera capa. Y la primera capa es la base de toda la impresión.
Una cama mal nivelada puede provocar:
Mala adhesión.
Warping.
Primera capa irregular.
Boquilla rozando la cama.
Filamento que no sale bien.
Piezas que se despegan.
Líneas separadas.
Capas aplastadas.
Impresiones fallidas desde el inicio.
Muchos problemas que parecen complicados se solucionan simplemente nivelando bien la cama.
Señales de que la cama está mal nivelada
Estas son algunas señales claras:
Un lado de la pieza se pega y otro no.
La boquilla raspa la cama en una zona.
El filamento queda redondo y suelto.
Las líneas de la primera capa quedan separadas.
La primera capa queda demasiado fina.
La pieza se despega en los primeros minutos.
La cama parece correcta en el centro, pero falla en las esquinas.
Si notas alguno de estos síntomas, merece la pena revisar la nivelación antes de cambiar otros ajustes.
Herramientas necesarias para nivelar la cama
Para nivelar la cama normalmente necesitas poco:
Una hoja de papel.
La impresora caliente o a temperatura de trabajo.
Acceso a los tornillos de nivelación.
Paciencia para hacer pequeños ajustes.
Opcionalmente, una prueba de primera capa.
La hoja de papel sirve para medir de forma sencilla la distancia entre la boquilla y la cama. No es un método perfecto, pero funciona muy bien para empezar.
- Calienta la cama y la boquilla
Antes de nivelar, conviene calentar la impresora a una temperatura parecida a la de impresión.
Esto es importante porque los materiales se expanden ligeramente con el calor. Si nivelas en frío, puede cambiar la distancia cuando la cama se caliente.
Temperaturas recomendadas para nivelar:
Cama: 50-60 ºC si usas PLA.
Boquilla: 180-200 ºC para evitar restos fríos.
Si usas PETG o ABS, puedes usar temperaturas parecidas a las de impresión.
Ten cuidado con la boquilla caliente para no quemarte.
- Lleva el eje Z a la posición inicial
Después de calentar, usa la opción de la impresora para hacer “Home” o “Auto Home”.
Esto lleva la boquilla a la posición de referencia. A partir de ahí podrás ajustar la distancia entre la boquilla y la cama.
Si tu impresora tiene sensores de nivelación automática, aun así puede ser necesario ajustar el Z offset.
No muevas la cama ni la boquilla a mano de forma brusca si la impresora está bloqueada por los motores.
- Coloca una hoja de papel entre la boquilla y la cama
El método más común consiste en colocar una hoja de papel normal entre la boquilla y la cama.
La idea es que al mover el papel notes una ligera resistencia. No debe quedar totalmente suelto, pero tampoco tan apretado que no puedas moverlo.
Si el papel se mueve sin resistencia, la boquilla está demasiado lejos.
Si el papel queda atrapado, la boquilla está demasiado cerca.
Busca un punto intermedio.
- Ajusta las esquinas de la cama
La mayoría de impresoras tienen ruedas o tornillos debajo de la cama. Estos permiten subir o bajar cada esquina.
Ajusta una esquina cada vez:
Coloca la boquilla sobre una esquina.
Mete el papel debajo.
Gira la rueda hasta notar ligera resistencia.
Pasa a la siguiente esquina.
Repite el proceso en las cuatro esquinas.
Hazlo con calma. Un pequeño giro puede cambiar bastante la distancia.
- Repite el proceso varias veces
Nivelar una esquina puede afectar ligeramente a las demás. Por eso no basta con hacer una sola vuelta.
Lo ideal es repetir el proceso dos o tres veces:
Primera vuelta: ajuste general.
Segunda vuelta: corrección fina.
Tercera vuelta: comprobación final.
Cuando todas las esquinas tengan una resistencia parecida con el papel, la cama estará mucho mejor nivelada.
- Revisa el centro de la cama
Después de ajustar las esquinas, revisa también el centro.
Si las esquinas están bien pero el centro queda demasiado alto o bajo, puede que la cama esté ligeramente deformada.
En ese caso, la nivelación manual puede no ser suficiente. Una malla de nivelación o una superficie de mejor calidad puede ayudar.
Aun así, para la mayoría de impresoras, ajustar esquinas y comprobar el centro suele ser suficiente.
- Ajusta el Z offset si tu impresora lo permite
El Z offset sirve para afinar la distancia final entre la boquilla y la cama.
Aunque la cama esté nivelada, el Z offset puede estar demasiado alto o bajo.
Si la primera capa no se pega, baja ligeramente el Z offset.
Si la boquilla raspa la cama, súbelo.
Haz cambios pequeños.
Prueba después de cada ajuste.
El Z offset es especialmente importante en impresoras con nivelación automática.
- Haz una prueba de primera capa
Después de nivelar, imprime una prueba sencilla de primera capa.
Puedes usar un modelo con líneas o cuadrados repartidos por la cama. Esto te ayudará a ver si la distancia es correcta en toda la superficie.
Una buena primera capa debe verse así:
Líneas unidas.
Filamento ligeramente aplastado.
Sin huecos grandes.
Sin zonas transparentes.
Sin material acumulado alrededor de la boquilla.
Buena adhesión en todas las zonas.
Si una zona falla, ajusta solo esa parte con pequeños cambios.
- Cómo saber si la primera capa está demasiado alta o baja
Boquilla demasiado alta:
El filamento queda redondo.
Las líneas no se unen.
La pieza se despega fácilmente.
Hay huecos entre líneas.
Boquilla demasiado baja:
La boquilla raspa.
El filamento sale muy aplastado.
La capa queda transparente.
Puede no salir material.
La superficie queda irregular.
El punto correcto está entre ambos extremos: líneas unidas, ligeramente aplastadas y con buena adhesión.
- Cada cuánto hay que nivelar la cama
No siempre tienes que nivelar antes de cada impresión. Depende de la impresora, la cama y el uso.
Conviene revisar la nivelación si:
Mueves la impresora.
Cambias la superficie de impresión.
Cambias la boquilla.
Notas problemas de primera capa.
La pieza se despega sin motivo.
Has hecho varias impresiones largas.
Golpeas o manipulas la cama.
Con el tiempo aprenderás cada cuánto necesita ajustes tu máquina.
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Conclusión
Nivelar la cama de una impresora 3D es un ajuste básico, pero fundamental. Una buena nivelación mejora la primera capa, reduce problemas de adhesión y evita muchas impresiones fallidas.
Empieza calentando la cama, usa una hoja de papel para ajustar la distancia y revisa todas las esquinas varias veces. Después imprime una prueba de primera capa para comprobar el resultado.
Cuando dominas la nivelación, muchos problemas comunes de impresión 3D se vuelven mucho más fáciles de solucionar.