
Un motor que gira lo correcto pero mueve un milímetro y medio de filamento en vez de uno exacto — parece un detalle insignificante, pero es la causa silenciosa de la mitad de los problemas de extrusión que la gente atribuye a otras cosas. Calibrar el extrusor de una impresora 3D es de esos ajustes que se hacen una vez y afectan a la precisión de todo lo que imprimes después.
Qué significa esto exactamente
Es ajustar los pasos por milímetro del motor del extrusor, también llamados E-steps — el valor que le dice a la impresora cuántos pasos del motor equivalen a un milímetro de filamento extruido. Si el valor es demasiado alto, la impresora extruye más de lo necesario. Si es demasiado bajo, extruye menos. En cualquiera de los dos casos, la calidad se resiente sin que sea evidente por qué.
Lo que vas a necesitar
Un calibre o regla milimétrica, un rotulador o cinta para marcar el filamento, acceso a la consola de comandos de la impresora (o a un programa como Pronterface), y unos 30 minutos sin prisa.
El proceso, de principio a fin
Calienta el hotend a la temperatura de impresión habitual — el extrusor no puede mover filamento en frío. Marca el filamento a 100mm exactos desde la entrada del extrusor, midiendo con cuidado para que la marca sea precisa.
Envía el comando de extrusión: G1 E100 F100, y espera a que termine de moverse por completo. Mide cuánto ha avanzado realmente desde tu marca — si está exactamente a 100mm del extrusor, la calibración ya es correcta. Si está más cerca o más lejos, hay que ajustar.
Calcula el nuevo valor con esta fórmula: E-steps actuales × 100 ÷ distancia real extruida. Por ejemplo, si tus E-steps son 93 y el extrusor movió 95mm en vez de 100, el nuevo valor sería 93 × 100 ÷ 95 = 97,9.
Introduce ese valor con M92 E97.9 (sustituyendo por el tuyo), y guarda con M500 para que no se pierda al apagar la impresora. Repite la prueba una vez más para confirmar que ahora mueve exactamente los 100mm esperados.
Cómo confirmar que quedó bien
Imprime un cubo de calibración de 20mm y mide las paredes con el calibre. Si el grosor coincide con lo configurado en el slicer, la calibración es correcta. También puedes imprimir el cubo XYZ, que verifica a la vez tanto el extrusor como la precisión de los tres ejes.
Cuándo toca recalibrar
No suele cambiar con el tiempo si la impresora está bien mantenida. Conviene revisarlo si cambias el extrusor o alguna pieza relacionada, si aparece under u over-extrusion que no se resuelve con otros ajustes, o si cambias a un filamento con diámetro distinto al habitual.
Si tienes una Bambu Lab
Estas impresoras calibran el extrusor de forma automática durante el proceso inicial — no necesitas hacer nada manual. Para otras impresoras compatibles con Bambu Studio, el propio slicer incluye un asistente que guía el proceso paso a paso de forma visual.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que calibrarlo? En condiciones normales, una vez bien calibrado no necesita ajustes frecuentes. Revísalo si cambias piezas del extrusor o notas problemas sin otra explicación.
¿Es lo mismo que el flow rate? No. Los E-steps son un valor de hardware; el flow rate es un multiplicador del slicer que ajusta la cantidad de material depositado. Lo correcto es calibrar primero los E-steps, y después el flow rate si hace falta.
¿Se puede calibrar sin comandos G-code? Depende de la impresora — algunas tienen menús de calibración en pantalla que lo hacen sin necesidad de escribir nada. Consulta el manual de la tuya.
En resumen
Calibrar el extrusor es un proceso sencillo que puede marcar una diferencia enorme en la calidad de tus impresiones. Con un calibre, unos comandos básicos, y 30 minutos, tienes el extrusor ajustado para depositar exactamente la cantidad correcta de material. Hazlo bien una vez, y no tendrás que repetirlo salvo que cambies piezas o aparezcan problemas nuevos.
Para afinar aún más calibra también los E-steps en impresión 3D.
https://bambulab.com
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