
Dos impresoras idénticas, con el mismo filamento, pueden depositar cantidades de material ligeramente distintas — y eso, aunque suene a detalle menor, se traduce en piezas que no encajan bien entre sí o en paredes más gruesas de lo que el diseño pedía. Calibrar el flow rate en impresión 3D es el ajuste que corrige exactamente esto: cuánto material deposita realmente tu impresora respecto a lo que el slicer calcula sobre el papel.
Qué es el flow rate exactamente
Es un multiplicador expresado en porcentaje que ajusta la cantidad de filamento depositada. Al 100%, la impresora deposita exactamente lo que el slicer calculó. Por encima, deposita de más; por debajo, deposita de menos.
Es distinto a los E-steps, que son un valor puro de hardware. El flow rate es un ajuste del slicer que se aplica encima de la calibración de E-steps — por eso lo correcto es calibrar primero los E-steps, y ajustar el flow rate después, no al revés.
Por qué merece la pena calibrarlo
Un flow rate incorrecto da paredes más gruesas o más finas de lo esperado, superficies irregulares, piezas que no encajan bien con otras partes, y problemas de adhesión entre capas. Mucha gente asume que el 100% de fábrica ya es correcto siempre, pero en la práctica, cada filamento y cada impresora tiene sus propias particularidades — calibrarlo para cada marca concreta mejora la calidad de forma notable.
El método más preciso: el cubo de paredes simples
Imprime un cubo hueco de 20mm sin infill ni capas superiores o inferiores, con un solo perímetro — solo las paredes exteriores, nada dentro. Mide el grosor de esas paredes con un calibre digital en varios puntos, siempre en el centro de cada cara, evitando las esquinas, que suelen tener pequeñas variaciones por el cambio de dirección del cabezal.
Calcula el nuevo valor con esta fórmula: flow rate correcto = flow rate actual × grosor esperado ÷ grosor medido. Por ejemplo, si el flow rate está al 100% y las paredes deberían medir 0,4mm pero miden 0,45mm, el nuevo valor sería 100 × 0,4 ÷ 0,45 = 88,9%.
Introduce ese nuevo valor en el slicer y repite la prueba para confirmar que ahora las paredes miden exactamente lo esperado. Si no coincide del todo, ajusta un poco más y vuelve a probar.
Según qué slicer uses
En Bambu Studio, se llama Flow ratio y está en los ajustes de filamento. También tiene un asistente de calibración integrado que automatiza todo el proceso: ve a Calibración → Flow rate calibration, y el asistente imprime varias piezas con distintos valores — solo tienes que elegir la que tenga mejor acabado superficial.
En PrusaSlicer y OrcaSlicer, se encuentra bajo el parámetro Extrusion multiplier, en los ajustes de filamento. OrcaSlicer también tiene su propio asistente de calibración, funcionando de forma muy similar al de Bambu Studio.
Valores de referencia según el material
El PLA suele funcionar bien entre 95-100%. El PETG tiende a necesitar valores algo más bajos, entre 90-98%, porque fluye con más facilidad de la que el slicer asume por defecto. El ABS suele estar entre 95-100%. Y el TPU puede variar bastante más según la dureza y la marca concreta.
Calibra el flow rate de forma independiente para cada marca y tipo de filamento que uses con cierta frecuencia, y guarda los valores en perfiles separados en el slicer — así no tienes que recalibrar cada vez que cambies de bobina.
Los errores más comunes al calibrar
Medir en las esquinas del cubo, en vez del centro de cada cara, es el error más frecuente — las esquinas tienen variaciones por el cambio de dirección del cabezal que distorsionan la medida. Usar velocidades muy altas durante la prueba también da resultados poco fiables — imprime el cubo a 30-40 mm/s para que sea representativo. Y no repetir la prueba después de ajustar es otro fallo típico — siempre reimprime el cubo tras cambiar el flow rate, para confirmar que el ajuste realmente funcionó.
Preguntas frecuentes
¿Es el mismo para todos los filamentos? No. Cada marca y tipo puede necesitar un valor distinto — calíbralo de forma independiente para cada uno que uses con regularidad.
¿Hace falta si ya calibré los E-steps? Sí, son ajustes complementarios, no intercambiables. Los E-steps calibran el hardware; el flow rate afina el resultado para cada filamento y condición concreta de impresión.
¿Con qué frecuencia toca recalibrar? Cada vez que cambies de marca o tipo de filamento. Con el mismo de siempre, no suele hacer falta, salvo que notes cambios raros en la calidad.
En resumen
Calibrar el flow rate es un proceso sencillo que puede marcar una diferencia enorme en la precisión dimensional de tus piezas. Con un cubo de calibración, un calibre y cinco minutos, tienes el ajuste perfecto para cada filamento. Hazlo una vez por cada marca que uses, guarda los valores en perfiles, y vas a notar la diferencia de inmediato tanto en el acabado superficial como en cómo encajan las piezas entre sí.
Antes de calibrar el flow rate asegúrate de tener bien calibrados los E-steps en impresión 3D.
Un flow rate mal calibrado puede causar over extrusion en impresión 3D.
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